24 Abr ¿Qué es el Sionismo?
Por favor responde como más te haga sentido:
Si queremos entender qué es la Teoría de la relatividad, la persona más adecuada para que lo explique tiene que ser un:
- A. Abogado
- B. Periodista
- C. Líder religioso
- D. Físico
(La respuesta correcta es la D).
Siguiendo esta premisa, si quisiéramos entender la Fotosíntesis, deberíamos acudir a una fuente distinta a la que nos ayudaría si quisiéramos entender la Actuación por método de Stanislavski, y diferente a la que nos ayudaría a entender la función del stopper en la formación de Bilardo en el Mundial de 1986.
Es decir, si no le preguntamos a un especialista en el tema, corremos el riesgo de juzgarlo de manera imprecisa y de influenciarnos por fuentes que nos generen más confusión que claridad.
¿Vamos bien?
Cuando hablamos de temas que desde que se nombran ya generan emociones, corremos el riesgo de que esta premisa fundamental quede relegada tras las opiniones emocionales desde las que partimos. Por ejemplo, si quisiera entender el concepto “Género”, me serviría reconocer lo que esa palabra me provoca a mí, para luego (si me interesa saber lo que es más allá de mi emoción) buscar que me la explique alguien que lo haya estudiado.
Otros ejemplos para los que te invito a hacer este primer paso, piensa en:
- tu club de fútbol
- el club archi-rival
- el nombre de tu país
- gentrificación
- 4 T
Cada persona tiene todo el derecho de sentirse como se sienta, pero no todos tienen la autoridad para explicar qué es cada cosa. El riesgo de preguntarle a un jugador de fútbol qué es “terrorismo”, es el mismo de preguntarle a un contador público qué funciones tiene un “volante box to box”. En ambos casos sería una mala idea incluso si el contador fuese hincha de un equipo que lo usa y el futbolista haya sido víctima de un atentado.
¿Seguimos bien?
Ahora si. ¿Qué sientes cuando escuchas la palabra “Sionismo”?
Como con todo lo anterior, para definir el término vale la pena consultar una fuente adecuada (no nos sirven la gran mayoría de cuentas de TicToc o Instagram, por muy opinadoras que sean). En este caso la que voy a usar es a la gran mayoría de instituciones sionistas del mundo.
Entendemos Sionismo por el movimiento de liberación nacional del pueblo judío, a consumarse a través del establecimiento de un hogar nacional seguro en su tierra ancestral, la tierra de Israel.
Más allá de cualquier emoción que te haya provocado el término, eso es lo que es.
Un poco de contexto histórico para entender por qué se especifica “en su tierra ancestral”. El pueblo judío es originario de la tierra de Israel (reinos de Israel y Judea) erigidos en los tiempos previos al Rey David hace tres mil años y teniendo a la ciudad de Jerusalén como su capital. Hace dos mil (año 70 de nuestra era) fue expulsado por el imperio romano y exiliado principalmente a Europa y los países de Medio Oriente. Desde entonces su anhelo, manifestado en cada plegaria, sufrido en cada nuevo lugar del que se los ha expulsado o intentado exterminar, y transmitido de generación en generación, ha sido regresar a su tierra. El término “Sionismo” (en referencia a la palabra Sión que es uno de los nombres que se le da a Jerusalén), y popularizado a mediados del siglo XIX, describe el movimiento organizado que convierte el deseo milenario en una corriente activa, transformando el anhelo popular en una realidad. Llegando a la consumación de la visión nacional judía el 14 de mayo de 1948 con la declaración de independencia del Estado de Israel. La complejidad en función de regresar a una tierra ya habitada por gente de otra cultura, religiones e historia trajo todo lo que hemos vivido y estamos viviendo.
Ahora dejemos de hablar de historia y hablemos de ti y de mí.
Responde lo siguiente:
¿Crees que tu pueblo (mexicano, argentino, español, inglés, estadounidense, etc.) tiene el derecho de vivir en su tierra en libertad, paz y soberanía?
- Si.
- Depende.
- No.
¿Crees que el pueblo palestino tiene el derecho de vivir en su tierra en libertad, paz y soberanía?
- Si.
- Depende.
- No.
¿Crees que el pueblo judío tiene el derecho de vivir en su tierra en libertad, paz y soberanía?
- Si.
- Depende.
- No.
¿Crees que cada pueblo del mundo tiene el derecho de vivir en su tierra en libertad, paz y soberanía?
- Si, todos.
- No todos.
- Depende, si me caen bien si, si no no.
Si a todas las preguntas anteriores las respondiste con un rotundo SI, el Sionismo no te contradice ni tú al Sionismo. En cambio, si a alguna (por poner un ejemplo la tercera) dudaste en responderla, o la respondiste de otra manera, o de una manera diferente a las demás, entonces conceptos como el Sionismo te pueden hacer ruido. El tema es que en ese caso tampoco te llevarías bien con conceptos como “congruencia”. Cualquier análisis del conflicto en Medio Oriente que se haga desde allí, también va a tender a tropezarse con esa necedad que tiene el pueblo judío por querer vivir.
Lo anterior no niega que en nombre del Sionismo se hayan cometido atrocidades contra el pueblo palestino, han sido (y son) muchas y muy graves. Ni que en nombre de la libertad del pueblo palestino se hayan cometido atrocidades contra el pueblo judío (dentro y fuera de Israel); también han sido muchas y muy graves. Quien niegue uno de estos dos hechos irrefutables entorpece cualquier reflexión al servicio de la verdad. Aun así, nada de lo anterior justifica el cuestionamiento al derecho de cada pueblo a consumar su destino nacional. Por eso si te encuentras con alguien que se considere “anti-sionista”, o ponga al Sionismo como la raíz de todos los problemas, no compres, no “fluyas”; no hay manera de llegar a la paz y a la justicia entre dos pueblos, por el camino de la prohibición al derecho a ser libre en su tierra a uno de ellos.
Muchos movimientos nacionales legítimos como el Sionismo (y como el que busca la libertad del pueblo palestino) tienen facciones más tolerantes y más radicales; más inteligentes y más estúpidas. Por ello, se equivoca quien atenta contra el derecho legítimo de un pueblo (de cualquier pueblo), desde la acción, la omisión, o la opinión, en lugar de hacerlo contra la estupidez y el odio que hay dentro de cada uno de ellos.
Ahora bien, los que hemos respondido a las cuatro preguntas de manera afirmativa, debemos ir más allá de la teoría y revisar en la práctica cuánto de lo que hemos hecho o dejado de hacer, opinado o dejado de opinar, contribuye a que cada pueblo involucrado sea libre y viva en paz. Creo que esos somos los que tenemos el trabajo más difícil y más importante. Que lo hagamos es lo que va a mantener la esperanza de alcanzar un destino digno para todos.
Te invito a hacer eso conmigo.